♦•♦_Star_♦•♦'s profile»--(¯`v´¯)-»Star«-(¯`v´¯...PhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    April 05

    AMIGAS Y AMANTES

     

     

     

    AMIGAS Y AMANTES

    Un par de corazones deseando encontrar el amor, eso eramos tú y yo,las mejores amigas,  eras mi confidente, y yo, la tuya

    Ah...sabíamos todos nuestros secretos...Amigas, sólo amigas, eso eramos tú y yo...

    Asi comienza esta historia...

    Anoche tus labios me invitaron a saborear las más ricas mieles del placer, envolviéndonos  en un ardiente volcán de fuego, haciéndonos explotar de emoción, de placer, de deseo...arrastrándonos en un mar de fuego, lleno de ardientes fantasías; todas cumplidas, deseos, sueños, ilusiones... Nos amamos una y otra vez,el tiempo no existía, solo existiamos  nosotras, y nadie más...

    Sentiste tú mis manos acariciar todo tu cuerpo muy lentamente, haciéndote temblar de emoción y deseo;  tú me pedías que te amara, que siguiera amándote, que no parara de hacerte el amor...querías seguir sintiéndome dentro de ti, no querías que ese bello momento terminara...haciéndote feliz...

    Muchas veces tenemos tan cerca el amor, y no nos damos cuenta; sólo hay que sentir , hay que escuchar los latidos del corazón, él nunca se equivoca...

    Ahora seremos...

    Amantes y Amigas...Eternamente...

     

    A/D

    RECOGIDO DE LA RED 

     

     

     

    April 03

    QUISIERA ALIMENTARME MIRANDO A LOS ESPEJOS

     

    QUISIERA ALIMENTARME MIRANDO A LOS ESPEJOS

     

               Hoy el único rastro es un pañuelo

               que alguien guarda olvidado.

                           Idea  Vilariño

     

    Hoy me golpea la voz un lenguaje muy triste

    con este agonizar de letras muertas. Tu nombre.

    Y al fondo el techo.

    Y mis párpados.

    Y las almohadas dispuestas a ocultarte

    para evitar recuerdos que me sobran.

    Todo deshabitado y habitado.

    Es tu ausencia.

    Y no me reconozco.

    Me duele el humo,

    la telaraña que te envuelve,

    las palabras exactas que debí decir antes.

    Me duele el pulso,

    estos latidos que no suenan más que a muerte.

    Quisiera alimentarme mirando a los espejos

    por descubrir tu cara en el azogue.

    Quisiera, incluso,

    que las dudas colgaran de mi espalda.

    Y deshago mis dedos buscando en la memoria.

    Pero quedaste al margen,

    enfundado en corazas corno hielo.

    Un ataúd

    donde no llega el labio.

     

     

    MI CUERPO ES EL AIRE DE OTRO TIEMPO

     

    MI CUERPO ES EL AIRE DE OTRO TIEMPO

     

    Y como manantial

    se anticipan tus dedos

    y me convocan,

    me caminan toda,

    equilibrados.

    Y los recuerdo con la misma magia

    ya nombrada, ya míos.

     

    Todo nuevo.

    Somos ave que empieza.

    Y vuelas.

    Y mi cuerpo es el aire de otro tiempo,

    el de siempre.

     

    Nuestro asombro

    ante esta antigüedad amanecida,

    se alza,

    asciende a los lugares donde fuimos deseo,

    alma,

    que aún somos.

     

    Y me doy,

    me entrego a ti

    más allá de la vida.

    Trayéndote,

    envolviéndonos,

    en suavísima muerte.

     

     

    INCERTIDUMBRE

     

    INCERTIDUMBRE

     

    El silencio se yergue

    en los ojos del día

    más callado que nunca.

     

    Más silencio.

     

    Y te corroe el alma.

     

    Es como si de pronto

    se borraran las puertas.

    Como si de una boca

    dependiera tu vida.

     

    Y preguntas. Te preguntas

    dónde has utilizado mal la frase.

    Qué palabra, sincera, o sin sentido

    debiste haber callado.

     

    Una sola palabra, dices,

    y habría luz en este cuerpo.

    Porque esta incertidumbre

    hace añicos la carne.

    Es un peso que ciega

    sin una escapatoria.

     

    Son cosas, dices,

    y agarras cigarrillos, como puedes,

    hasta agotar su pasta maloliente.

    Pero hay mugre en tu lengua.

    Y caes.

     

    Es como si el mundo se muriera contigo.

     

    Como si el lenguaje

    perdiera su sentido más profundo

    y flotara sin rostro.

    Sin nada que ofrecerte.

    Nada.

    Y estás rozando la locura.

     

     

    HAY DÍAS EN QUE SE ACERCA UNA GAVIOTA

     

    HAY DÍAS EN QUE SE ACERCA UNA GAVIOTA

     

    No ha de sorprenderte si, desde aquí,

    detrás de la cortina blanca

    que cubre mi costado,

    sin más capitán que la noche

    dirigiendo esta nave,

    todavía siento el olor a musgo

    de tus piedras,

    el olor a unos barcos

    que se deslizan por tu vientre

    llevando hombres de hierro en los bolsillos.

     

    Hombres

    agazapados como hormigas

    al gemido amarillo de la fluvia.

    Cantando himnos

    bajo un sol de lagartos

    que les quema la carne.

     

    Hombres

    que no conocen otra cosa

    más que ese baile tuyo,

    esa risa congestionada que repartes.

     

    Hombres

    que viven en palacios de madera,

    con la espalda inclinada hacia los astros

    sin más dios en la mano que su miedo,

    sin más respuesta

    que el saludo fugaz de otros bajeles.

     

    Hay días

    en que se acerca una gaviota,

    la acurrucan en la piel

    y le cuentan historias.

     

    Son hombres

    que debajo del labio oculto de la luna,

    rezan,

    lloran,

    tejen templos de seda en los cristales

    y sueñan con volver si hay otro día.

     

     

    TRISTEZA

     

    TRISTEZA

     

    Hoy sí que me mandas tú, tristeza,

    hoy me puedes,

    eres dueña absoluta de mis trampas antiguas,

    ladrona como nadie de mis escapularios,

    utensilios de metal o finísimas plumas,

    con que suelo cubrirme en los otoños.

     

    Sutil como acostumbras,

    cruzaste el borde

    y me dejaste aquí, desnuda.

    El mar enfrente, el mar,

    el mar o nada.

     

    Pero hoy el mar no tiene puertas,

    hoy estas tú con todos tus colores

    subida hasta la cima de mi techo,

    hoy estas tú en cada uno de mis dientes,

    en las uñas pintadas de mis únicas manos.

     

    Cómo puedes llegar así, víbora

    o perro,

    sin permitirme ni una sola baza.

    Mordiéndome al fin como a una cualquiera,

    sobre esta arena débil donde apoyo mi barco.

     

    ¡Quién lo iba a decir

    y a mi derecha tanta gente!